Entrevista a José Vicente Moirón (2025)

José Vicente Moirón es un actor extremeño con una gran trayectoria artística sobre los escenarios y para quien el teatro es una filosofía de vida. En 1994 fundó la compañía teatral Teatro del Noctámbulo, junto a Leandro Rey, una “aventura” que comenzó en Portugal, donde fueron galardonados con el Premio Honra en el Festival Internacional de Teatro de Almada por “Pedro y el capitán” de Mario Benedetti.

En 2004 la compañía obtuvo el Premio MAX al Mejor Espectáculo Revelación por “El Búfalo Americano” y en 2008 el Premio Extremadura a la Creación Artística no Literaria producida por un autor extremeño por “El Hombre Almohada”. Algunas de sus obras a destacar son ‘Contra la democracia’, ‘Tito Andrónico’, ‘Edipo Rey’, ‘Maquiavelo’ o ‘Jerusalem’.

En cine ha protagonizado la película ‘El mal del arriero’ (2014) y ha intervenido en largometrajes como ‘Cerdita’ o ‘Un franco, 14 pesetas’. Su próxima aparición en un proyecto audiovisual se producirá el 20 de noviembre con el estreno del largometraje ‘La bala’. Una película dirigida por Carlos Iglesias, que trata sobre un sacerdote que cumple la promesa que le hizo a su madre de recuperar el cadáver de su tía, enfermera de la División Azul, fallecida en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

En televisión hemos podido verlo en las series ‘Los años nuevos’, ‘La Unidad, Kabul’ o ‘Los hombres de Paco’, entre otras.

En junio de 2024 colaboró con el Instituto Cervantes de Nueva York en la presentación de la 70 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y en septiembre de ese mismo año obtuvo el Premio al Mejor Actor en la 44 edición del Festival de Teatro Ciudad de Palencia por su interpretación de John Byron “El Gallo” en ‘Jerusalem’.

‘Jerusalem’ y ‘Maquiavelo’ son dos de las obras con las que has estado en gira este año. ¿Dónde podemos seguir viéndolas durante lo que queda de 2025 y en el 2026?

Para este año 2025 con ‘Jerusalem’ nos quedan algunas plazas como Hellín, Valencia de Alcántara, Piornal o Puerto de Sta. María y continuaremos con más bolos durante 2026 que están a la espera de confirmarse. 

Con respecto a ‘Maquiavelo’ que ha tenido un recorrido fantástico hemos cerrado la gira de este año el pasado 26 de octubre en La Bañeza (León) Para 2026 solo tenemos cerrada una plaza el 25 de abril en Segovia. Aunque al tratarse de un trabajo unipersonal, un monólogo, seguirá vivo durante mucho tiempo.

¿Qué valoración haces de la temporada de estas dos representaciones?

Ambos montajes, teniendo en cuenta la situación tan difícil de la distribución han tenido un recorrido muy satisfactorio y hablo en términos objetivos. La recepción por parte del público ha sido magnífica. Cada obra en su contexto cuenta con una puesta en escena muy poderosa y un trabajo de equipo que no ha pasado desapercibido por el público que lo ha sabido agradecer y valorar. También la prensa, nos han apoyado mucho con todo cuanto han escrito. Aun así, me hubiera gustado que ‘Jerusalem’ hubiera tenido más oportunidades, todavía nos queda el año 2026 para seguir paseando este espectáculo donde espero empujar más su proyección.

El próximo 20 de noviembre se estrena la película ‘La bala’ de Carlos Iglesias. ¿Qué puedes contarnos de tu papel en ella?

Es una película con saltos temporales en los que conviven momentos de la actualidad y la época de la Guerra Civil Española. Mi personaje pertenece a la época del 36. Hago del abuelo del protagonista de la película interpretado por Carlos Iglesias, al que fusilan de manera cobarde y en la más estricta intimidad a manos de una de las fuerzas vivas del pueblo y al que entierran en secreto en las proximidades de la finca del asesino. Es un personaje pequeño pero muy poderoso dentro de la historia que se cuenta, es uno de los gatillos importantes de este guion protagonizado, escrito y dirigido por Carlos Iglesias.

¿Tienes algún proyecto en audiovisual? ¿Y qué puedes contarnos de él?

Acabo de terminar el rodaje de ‘Los Relatos’, la última película de Miguel del Arco. Un guion absolutamente sorprendente, lleno de giros, impredecible, creo que va a ser una de las películas más aplaudidas del año que viene. 

Interpreto a un médico rural amigo íntimo de uno de los protagonistas. El reparto lo encabeza Juan Diego Boto y Marta Etura y el resto del elenco está conformado por actores y actrices de un nivel mayúsculo.

Aunque tu carrera en tu trayectoria artística está más enfocada al teatro, ¿qué te ha aportado tanto a nivel profesional como personal el audiovisual?

Profesionalmente siento que tanto el cine como la televisión no me han dado la oportunidad real de desarrollarme como me hubiera gustado. Es cierto que he trabajado en más de 15 series de tv y en algunos largometrajes, pero casi siempre con personajes capitulares, salvo algunas excepciones en las que he tenido más protagonismo. El mundo cortometraje si se ha comprometido más conmigo y estoy muy contento con los trabajos que he realizado. Me encanta el cine y disfruto muchísimo, pero como digo siento que no he tenido mi momento. Confío en que llegue, ahí lo dejo.

Volviendo al teatro, podemos definir a John Byron como un antihéroe con toques épicos. Aunque a lo largo de tu trayectoria has interpretado a diferentes personajes intensos y complejos, ¿Qué reto ha supuesto para ti dar vida a “El Gallo”?

Más de uno, quizá el mayor desafío fuera su fisicidad, dotarlo de una cojera extrema pero pareja a la agilidad de un bailarín como lo define su autor Jezz Butterworth. Johny Byron es un paria, un iconoclasta, un gitano, chulo, excesivo, drogadicto, camello y un padre lamentable. Tan odiado como amado. Pero a la vez es un personaje magnético, una leyenda que nos pide confiar en él. Darle vida a un personaje de tal magnitud es algo extremo y muy poderoso. Me encanta enfrentarme a estos marginados que viven de espaldas a lo establecido de los que tanto aprendo y a textos de un gran calado social.

José Vicente Moirón interpretando a John Byron en “Jerusalem”

Edipo Rey’, ‘Ayax’, ‘Tito Andrónico’, ‘El sueño de una noche de verano’ son algunas de las obras con las que has actuado en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, ¿Cómo actor y pacense que supone para ti actuar en el Teatro Romano de Mérida? 

Es sin duda el espacio más mágico e inspirador en el que como actor me he encontrado. He tenido la fortuna de trabajar en el teatro greco di Palazzolo Acreide en Sicilia por el que siento un gran respeto, con “El Gorgojo” de Plauto, un montaje producido por El Dramma Antico de Siracusa dirigido por Giancarlo Sanmartano, pero en mi retina, en mi emoción prevalece la arena de Mérida. 

Es sentir que no hay mejor lugar en el mundo, teatralmente hablando, donde exponerte y a la vez resguardarte, donde sentirte seguro a la vez que aterrorizado, donde sentir por unas horas que de verdad eres el personaje y no el actor que lo interpreta, así como todo cuanto te rodea.

Y como extremeño, me obliga a mostrar la mejor versión que pueda existir de mí mismo, la máxima exigencia, la mayor perseverancia y rigor en el trabajo, de esta manera quiero pensar que no es posible defraudar a quienes me han visto crecer como actor, ni a ese espacio que es el Teatro Romano de Mérida.

Una de tus primeras obras en este escenario fue con la obra ‘El sueño de una noche de verano’, ¿Qué recuerdos tienes de aquel momento? 

Maravillosos. Fue una coproducción de mi compañía Teatro del Noctámbulo con la Estampa Teatro y el Festival. Todos los actores eran extremeños, con mucho talento y mucha juventud. Yo interpretaba a Puck. Imposible olvidarme de este personaje que caló en el público de manera brutal. Fue todo un éxito tanto el personaje como el espectáculo magníficamente dirigido por Denis Rafter. Entonces no existía la venta anticipada de entradas y el público se agolpaba cada noche haciendo largas filas para entrar. Todos los días se quedaba mucha gente fuera y gracias a que estábamos programados cerrando el Festival y no entraba ninguna otra compañía después, pudimos prorrogar un día más logrando llenar nuevamente todo el aforo del teatro. 3.000 espectadores.

Preguntamos ahora por la última: ‘Jasón y las furias’. ¿Cómo ha sido esta representación?

Creo que ha marcado un hito en la Historia del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Se trata de una coproducción del Festival de Mérida y Teatro del Noctámbulo.

La opinión ha sido unánime tanto del público, la prensa y la profesión. Ha tenido una acogida impresionante y durante los 5 días de agosto que hemos representado nos hemos sentido privilegiados con el cariño y las ovaciones recibidos. Un clásico contemporáneo escrito por Nando López para mi compañía Teatro del Noctámbulo y con el que empezaremos a girar en 2026 con un recuento de momento de 30 representaciones ya cerradas, a solo dos meses de haber acabado en Mérida. Un montaje memorable dirigido por Antonio C. Guijosa y del que me siento muy orgulloso.

José Vicente Moirón en un momento de Jasón y las Furias

¿Qué diferencia hay a la hora de preparar una obra, como por ejemplo ‘Edipo Rey’, para un teatro grecolatino o para un teatro de sala?

El espacio es algo determinante para la puesta en escena. Los clásicos que se diseñan para un teatro griego te requieren lo máximo. Corporalmente te demanda estar en plena forma, la proyección de la voz es también más exigente pese a estar microfonados en la actualidad. 

El Teatro Romano de Mérida por ejemplo tiene 40 metros de boca frente a los 10, 12, 15 metros de una sala o un Teatro a la italiana. El aforo es de 3.200 espectadores, es un espacio abierto, al aire libre, es un Monumento preservado, Patrimonio, piedras por todas partes, socavones, no tiene las comodidades que un teatro cerrado, el estrés es mayor…

En cuanto al rigor, el trabajo, la implicación, no encuentro diferencia alguna. Es lo mismo, el trabajo actoral no hace distinción, debe ser honesto y el objetivo es el mismo, dirigirlo al público con el mayor convencimiento.

Como actor, ¿tiene José Vicente Moirón una zona de confort?

La sala de ensayo es mi lugar preferido. Me gusta ensayar, no hasta la obsesión, pero si me gusta la investigación, probar, fallar, volver a probar, a fallar… me gustaría que la emoción del ensayo no se disipara nunca. También ha habido ocasiones en que he sufrido el rechazo al personaje, el tedio, pero casi siempre he vuelto a remontar en otro ensayo. Me siento protegido mientras estoy en el proceso de creación.

En junio de 2024 representasteis unos extractos de ‘Tito Andrónico’ en Nueva York, en el Instituto Cervantes. ¿Cómo fue la experiencia, podíamos decir de ejercer de embajador de la cultura extremeña?

El Instituto Cervantes hace una labor extraordinaria de expandir la cultura y el idioma español por todo el mundo. Ya fuimos invitados también por Jesús Cimarro y el Festival de Mérida a la Sede del Cervantes en Viena hace un par de años con el mismo encargo con el que fuimos a Nueva York Gabriel Moreno y yo.

Es muy difícil confeccionar unos extractos de una obra tan compleja como Tito Andrónico que queden contextualizados y claros en 20 minutos, aun así, el resultado fue sobresaliente. Interpretar ante tantos embajadores, cónsules, personalidades de la política y la cultura de tantos países, entre los que se encontraba Javier Molina, director del Actor´s Studio de Nueva York, y mostrarles en un pequeño teatro lo que se representa en Mérida es toda una hazaña. Hay que hacerlo bien, no se puede fallar. Es una gran responsabilidad y una gran oportunidad.

¿Qué importancia tiene para ti ‘Tito Andrónico’?

De alguna manera ha marcado mi vida. Debuté profesionalmente con esta obra a los 20 años interpretando a Quirón, uno de los malvados príncipes godos. Fue una bofetada de realidad, mi inexperiencia, mi juventud, mi desconocimiento del teatro de Shakespeare, del teatro en general… aprendí y sufrí mucho en este montaje. Y luego vuelvo a estrenarlo en el Festival de Mérida en 2019 esta vez interpretando a Tito y con treinta y tantos años más de experiencia. Siempre me ha fascinado esta tragedia de venganza, la violencia brutal que impera en ella y el destino trágico de sus personajes. Un sueño cumplido volver a hacerla, esta vez produciendo el espectáculo y muy lejos de las expectativas alcanzadas, tanto su estreno en Mérida como la numerosa gira que realizamos. También los premios recibidos.

¿Qué te hace sentirte orgulloso?

Soy algo perfeccionista y tengo mucha autocrítica, por lo tanto, es difícil que me sienta verdaderamente orgulloso de algo que yo haya propiciado o llevado a cabo. Pero también soy agradecido y me siento afortunado por todo lo que la vida me ha ofrecido y las posibilidades que me ha dado. Obviamente no puedo negar la felicidad que me produce haber conseguido poner en pie mi empresa Teatro del Noctámbulo y todos los proyectos que con ella he llevado a cabo, el equipo del que me he rodeado, las personas que están en mi vida, mi familia, mi pareja…

Para concluir, como pacense, ¿un rincón de la provincia de Badajoz?

¡Hay muchos! Alburquerque y su castillo Medieval, Olivenza y sus murallas medievales, Zafra y su Plaza Chica, el Parque Natural de Cornalvo, la Plaza Alta y Cervantes de Badajoz y la Dehesa Extremeña en toda su extensión …

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