Entrevistamos a Paula Cons, directora de ‘La isla de las mentiras’

Puedes escucharla en Ivoox, pero si eres más de los que les gusta leer, tranquilo. En este post la encontrarás transcrita.

En MagaZinema hemos tenido la suerte de contar con Paula Cons, directora de ‘La isla de las mentiras’, quédate si quieres conocer todas sus impresiones sobre el rodaje y alguna que otra curiosidad sobre este largometraje que puedes ver en Filmin.

Marta: Empezar por decir que ‘La isla de las mentiras’ es esa cinta noir que no nos esperábamos cuando alguien te dice de que va. No te esperas que la película tenga esos gestos, esa trama tan profunda. Nosotros queríamos preguntarte que te cautivó del naufragio del Santa Isabel que te hiciese contar tu propia historia.

Paula: Me cautivaron ellas, si te digo la verdad. Me cautivó que no fuera conocido el hecho, eso no me lo podía creer, de estas cosas que notas casi un abismo delante de ti. Porque dices ‘no puede ser que esto no sea conocido’, esto me obsesionó mucho y después ellas.

Cuando me contaron la historia era el típico invierno gallego, con temporal, y que te ves en casa mirando por la ventana, y dices «Dios mío, yo que ahora no voy ni a tirar la basura y estas mujeres que se metieron en el mar una y otra vez…» y yo me quedé colgadísima de esa sensación.

Marta: Lo cierto es que la costa gallega es un medio tan bonito y fascinante como peligroso, porque las inclemencias meteorológicas de la zona, como tu bien dices, a día de hoy nos resultan casi imposibles de afrontar, aunque claro, mucha de la gente que aun vive en la zona se dedica a salir a ese mar tan complicado a ganarse la vida.

‘La isla de las mentiras’ si consigue transmitir todo eso. ¿Buscabas con la película que el público consiguiese atisbar esa rudeza y esa complejidad que es sobrevivir en esas tierras?

Paula: Sí, yo siempre quise una pelicula dura y una película incomoda. Yo siempre le decía al director de fotografía, «Yo quiero que rasque». Sí que es verdad que es como muy pictórica y como muy cuidado el encuadre. Pero a mi me parece que era un contraste como interesante. Ese modo de vida, que para mi dice mucho, que moldea las personalidades, era fundamental mostrarlo. Porque así entiendes a los personajes, totalmente.

Marta: Sí, y lo cierto es que los seres humanos estamos íntimamente ligados al lugar que nos ve nacer, por así decirlo, donde vivimos. Los personajes en esta película son un espejo de muy distintas almas, porque son muy variados y tienen una tridimensionalidad tremenda. Y la verdad es que tanto María como Josefa y Cipriana muestran una vida que no podía ser sencilla de llevar y menos siendo mujer.

Paula: Claro, yo también me quedé, de una de las grabaciones que escuché de una mujer que había vivido en la isla (Sálvora) y que decía que se iba a una roca a llorar, solica, mirando a tierra firme, en plan «quiero irme a tierra firme, quiero conocer aquello». Esto me pareció una imagen, que Dios mío, están viviendo en un paraíso, pero en un entorno casi endogámico, con muy pocas relaciones y con muy poca variedad de actividades que poder realizar, y además tu cuando lo imaginas, idealizas esa tierra firme. Si ya las circunstancias son duras, para quien son más duras si han de serlo, para las mujeres.

Eso me parecía muy importante contarlo sobre todo si, además la llevas al límite, que es con un trauma. Nuestra cultura es la de no mostrar los sentimientos. Estos quedan de puertas a dentro, más en aquella época, más en una isla y siendo mujer, me parecía que era una situación que ponía a prueba a cualquier persona.

Marta: Hay una parte muy bonita que viene justo en este momento en el que María dice que ella no quiere nada del exterior, es decir, cómo que lo tiene todo en esa isla, pero realmente, ¿Cómo sabes que lo tienes todo si no conoces nada más?

Paula: Ella ahí intenta reafirmarse. Es como cuando te dices algo a ti mismo para creértelo.

Marta: Si, se le ve el pánico en los ojos, el simple hecho de pensar que tiene que salir de la isla, pero la vida que tiene. Pero la vida que tienen, la resilencia de los personajes y ese instinto de supervivencia se muestra muy claramente. Si queríais conseguir mostrar la rudeza del medio, de los personajes totalmente lo habéis conseguido.

Marta: Me preguntaba por la fotografía, que nos ha fascinado por completo. Ha tenido que ser verdaderamente complejo rodar en las circunstancias en las que lo habéis hecho. ¿Hay algún fotograma o alguna parte que te guste y quieras resaltar?

Paula: ¡Ayy mi madre! Hay tantos… pero para mí hay un código que si que era muy mío y que lo luché contra viento y marea que es lo de las manos. Para mí cada fotograma de manos que hay está pensadísimo porque para mí las manos eran el elemento, el instrumento para contar cosas que los personajes no están contando. Las manos matan, las manos salvan, empujan, acarician o no saben hacerlo. Para mí era un código total. Si me tengo que quedar con algo que me sale de las entrañas, pues es eso.

Marta: Hay escenas, como cuando Josefa está amasando el pan, que vemos como la cámara se centra, y es eso, es vida realmente.

Paula: Cuando se amasa el pan, lo hace un personaje que es muy contenido, Josefa. Ella está llena de ira pero habla con la contención de su personaje, pero sus manos están diciendo, está que revienta.

Marta: En ese aspecto los personajes dicen mucho. ¿Qué tal ha sido trabajar con un que has tenido brutal, porque va desde Nerea Barros hasta Aitor Luna? Las interpretaciones son excelentes.

Paula: Pues imagínate, un privilegio. Es como si de repente le dicen a alguien que le gusta cocinar y le ponen delante el mejor foie, el mejor atún, la centolla de Galicia… o sea… ha sido… para mi el rodaje, aun ayer estaba con amigas que vinieron al rodaje que me decían, es que no podías estar mas exultante.

Para mí fue una felicidad absoluta rodar, ¿Sabes cuando escribes algo y de repente lo ves ensayar y dices? ‘Madre de Dios, ni en mis mejores sueños’, y todo el mundo intentando meterse en tu cabeza para darte exactamente lo que tu quieres, con una sensibilidad increíble. El ambiente de rodaje fue buenísimo, fue una maravilla. Ensayar para mi era un gozo.

Marta: Entonces, el paso del documental a la ficción, bien, ¿no?

Paula: Para mí si, me ha encantado.

Marta: Entonces seguro que seguiremos teniendo películas tuyas en ficción. El rodaje nos dices que ha ido muy bien, pero siempre hay alguna dificultad. ¿Qué es lo que crees que destacarías que ha sido más dificil de llevar a cabo?

Paula: El presupuesto era ajustado para meternos en el berenjenal en el que nos metimos. Estás continuamente pensando en a que renunciar, eso es durísimo. Rodar en la isla fue duro, y esto siempre me lo preguntan, veamos a ver, yo como tenía tal necesidad de rodar allí y estaba en un estado de epifanía tan absoluto a mi me daba igual todo, todo.

Pero evidentemente ir y venir media hora en el mar, ¿sabes? el equipo medio dormido y las olas golpeando, sin baños casi. Después allí hay que desplazarse andando porque es un parque natural. Hay garrapatas, si hay sol te quemas, si llovizna te mojas, y eso te ponía a prueba.

Marta: La película ha mostrado la crudeza del lugar. Tú como gallega has dejado ver esa fascinación que tienes por tu tierra y su entorno, y la película muestra eso y se agradece muchísimo como espectador. Como tu bien decías al principio es una historia, esta del naufragio, que no conocíamos. Es una pena que no conozcamos nuestra propia historia. Incluso gente que sois de la zona, aunque es cierto que lo naufragios se contarán por miles allí en la costa gallega. Pero es verdad que pilla muy de sopetón. De pronto ahora escuchamos ‘el Titanic gallego’, y tu dices «madre mía como va a ser eso, si yo no me he enterado. ¿Cuando ha pasado?

Por eso creo que es muy importante, aunque sea difícil, porque los presupuestos son muy ajustados, porque las circunstancias no son las más ideales ahora mismo, que se sigan haciendo proyectos de este tipo que muestren nuestra historia, que hay muchas más cosas que contar.

Paula: Sí, además, ¿Sabes lo que pasa? Que yo creo, que lo puedo haber conseguido o no, pero me encanta buscar lo que nos cuenta de nosotros mismos un hecho histórico. Un hecho histórico es frío, son números, ¿Pero que se esconde tras ese evento? Eso es lo que a mi me interesa. Qué me cuenta de mi pueblo y de mí que haya ocurrido esto, que a estas mujeres se las homenajeara pero que justo después se las olvide. Eso me hace reflexionar sobre muchas cosas, y eso es lo que me interesa.

Marta: A nivel social es completamente un retrato, porque como tu bien dices lo mismo pone sobre un pedestal a tres mujeres que no existían, porque vivían totalmente abandonadas en la isla y no tenían recursos ningunos y por lo tanto eran invisibles, pasan a estar en un pedestal, a ser vistas, pero de golpe y porrazo la historia te olvida. En el momento en que una mínima duda se cierne sobre ellas desaparecen de un plumazo. Esto se muestra muy bien en la película.

Paula: Imagínate como lo tomaron ellas, que eso es lo que a mi me tiene loca. ¿Cómo lo tomaron ellas? Y esto un poco me lo contaba una mujer que las conocía. A tí te hacen el paseo ese absolutamente absurdo de los homenajes y estoy segura que es cómo lo muestro en la película. Dirían «¿Qué es esto?«, después de todo el trauma que pudieran tener. «¿Por que me han pegado todo este vapuleo? Han entrado en mi vida y la han arrasado».

Y después, seguro, una cosa super importante, que aun nos estamos desembarazando de ella es que la mujer en la historia cuando se mancha su nombre ella misma no siente que haya de reivindicarlo, es lo que tu dices, eran invisibles, pero es que se sentían invisibles. Muchas veces dices, si hubiesen sido tres hombres ellos hubiesen reivindicado su nombre, probabilísimamente porque ellos creen que han de hacerlo, pero si a ti todo el mundo te hace creer, la sociedad te hace creer que ese ya no es tu lugar merecido y que no has de reivindicarlo y buscarlo, pues evidentemente la maquinaria del olvido opera sobre ti.

Marta: Si, totalmente. El ostracismo trabaja de esa forma. Históricamente las mujeres hemos sufrido esa presión social de que si no eres perfecta no mereces tener un lugar en sociedad. En las protagonistas, cuando marchan a tierra firme y se ven en el circo, porque es un circo total, en el que se enfrentan a mujeres de otro poder económico, y se les ve incluso más pequeñitas, se las ve encoger.

Paula: Claro, es que tu ves las fotos verdaderas del homenaje y están tan incomodas, y además me lo puedo imaginar perfectamente. Están super serias en todas las fotos. Y me imagino al fotógrafo diciéndoles, «pero sonrían, sonrían», y ellas «pero que dice este señor…». Es como un choque absoluto cultural. Además el discurso que dan en el homenaje es un discurso real y es esta cosa de la dulzura, de la mujer y la dulzura, la mujer como madre, la mujer como hija, ¡No! Esta mujer era marinera, punto. ¿Y sí no soy dulce? ¿Y si no soy madre? ¿Qué pasa?

Entonces yo creo que eso es super importante, y para mi era importantísimo que los personajes fueran duros y que costara quererlos. Y algún espectador me ha dicho eso mismo, que le cuesta quererlas. «¿Qué te cuesta quererlas? Pero si en el minuto 12 de película las ves salvando a 48 personas. ¿En serio te cuesta quererlas?, ¿Por qué? ¿Por que no sonríen?¿Pero tu ves donde viven, hombre?»

Marta: Porque no son amables a la vista, y nos han educado a querer lo bonito, a caer enamorados y prendados de lo bonito. A mi la verdad es que me fascinó verlas. Las respuestas que tienen muchas veces, responden mas sus ojos que sus palabras. Hay un momento en el que dicen:»¿Que quieres que hagamos? Tendremos que salvarlas (refiriéndose a los náufragos), si podemos, nos metemos en el agua, en este mar día sí, día también para sobrevivir nosotras». Claro, a un extraño, a alguien externo le tiene que costar horrores, porque yo pienso que me tengo que meter en ese agua, y la verdad, probablemente no lo haría

Paula: El otro día me preguntaba mi hijo: «¿Mamá tu te habrías metido?» Y le dije, hombre para empezar yo no soy una experta marinera como eran ellas, que eran unas máquinas. Pero no lo tengo nada claro que hubiera ido. Y de hecho a ellas las intentaron retener, ¿eh? La gente que estaba en la isla le decía, «no vayáis, no vayáis».

Marta: El instinto de supervivencia que justo golpea en ese momento. Esa línea entre lo valiente y lo insensato.

Paula: Lo temario, ¿no?

Marta: Exacto, que se muestra muy bien, y quizá es lo que más sorprende, sobre todo porque son mujeres, finalmente.

Paula: Claro

Marta: ¿Qué te gustaría que quedase con el espectador? Una vez que termina la película, ¿Qué te gustaría que resonase?

Paula: Bueno, fíjate, a mi me encantaría emocionarles, porque con unos personajes como he construido tan duros, si al final el espectador se emociona es que ha hecho el viaje conmigo, es que las ha comprendido (a las protagonistas) profundamente. Y me encantaría que en esa secuencia final que conectara con ellas, que le quedase un pellizquito en el corazón, porque yo creo que ahí es cuando han comprendido todo lo que yo quería.

Marta: Es una película, también, que yo he echado mucho de menos poder ver en el cine. He tenido la suerte de poder verla en casa, en Filmin, que siempre es una plataforma que nos trae títulos muy buenos, y supongo que en ese aspecto estarás muy contenta de que haya llegado, al menos, a poder verse allí.

Yo espero que podamos verla en el cine porque no me imagino de otra forma poder disfrutar del romper de las olas, de esos grises, de la noche, que quizá se pierde un poquito más en la pantalla del televisor. Pero la historia totalmente llega, independientemente de que sea una gran o pequeña pantalla.

Paula: Yo no me rindo, y de hecho para mi la ilusión era que nos fuera muy bien en Filmin, como nos ha ido, la verdad, yo creo que superando nuestras expectativas totalmente, y que bueno, pues en estos tiempos en los que está habiendo un cambio de paradigma pues que los cines digan «sí, nos interesa la película, aunque haya pasado por Filmin. Porque ha tenido tan buena acogida y hay un público que no la va a ver en Filmin que es quien la vería en mi sala».

Para mi es condición sine qua non​ que se vea en Galicia en cines. Me parece justicia histórica, pero bueno yo no me rindo a que llegue a salas de toda España.

Marta: Nosotros, aquí desde Andalucía esperamos que no solo quede allí en Galicia. Ya para terminar. ¿Hay alguna historia que estés deseando contar? ¿Alguna cosita nueva que podamos ir investigando?

Paula: Si. Tengo un proyecto de serie que ha sido seleccionado en muchos certámenes, pero que por ahora es proyecto. Es un western, que me encanta que una mujer escriba un western. Sobre un tema que es mi obsesión total, la extracción de wolframio durante la Segunda Guerra Mundial, como ya hablé en mi documental, que generó que hubiera aldeas en las que se vivió un verdadero far west entre espías nazis, espías aliados, aventureros y bueno, pues ese es mi proyecto más avanzado.

Marta: Suena genial no, lo siguiente. Así que esperamos poder hablar contigo muy pronto sobre este nuevo proyecto. Te deseamos muchísima suerte y que podamos ver la película en salas de cine muy pronto.

Paula: Muchísimas gracias.

Marta: Muchísimas gracias a ti.


Desde aquí agradecer enormemente a Paula Cons por su tiempo y atención. Esperamos volver a encontrarnos con ella en su próxima película/serie.

Y por supuesto no nos íbamos a ir sin dejarte un enlace a la crítica donde además podrás ver el tráiler

‘La isla de las mentiras’ (Paula Cons, 2020) | Filmin

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