‘Queen for seven days’ es uno de esos K-dramas históricos (sageuks) que las dramalovers guardan con cariño en sus corazones. Esto para nada te extraña cuando comienzas a ver la serie, pues te engancha con la inocencia e ingenuidad de sus jóvenes protagonistas desde el primer momento que aparecen en pantalla. El dinamismo y frescura ofrecidos por Park Si-Eun dando vida a Shin Chae-Kyung así como por Baek Seung-Hwan que interpreta al joven príncipe sobre el que girará la trama, nos hace sonreir sin poder evitarlo minuto tras minuto en el primer cuarto de serie.
Una historia de amor en plena era Joseon entre la reina Dangyeong y el rey Joongjong. Basada en hechos reales.
Park Min-Young es una reina, haga o no de ella en la ficción. K-drama suyo que sale, K-drama que vemos. Su presencia es sinónimo de diversión y buen hacer. En ‘Queen for seven days’ presenta un rango interpretativo muy rico ya que en ocasiones la vemos juvenil, vivaz e infinitamente alegre y en otras apesadumbrada y agotada, pero siempre decidida. A lo largo de todo el guion se mantiene su personaje firme en sus valores y en su forma de ser. Esto nos lleva a verla sufrir en infinidad de escenas, siendo la contención clave en el personaje.
Las interacciones con Yeon Woo-Jin son lo que esperamos en un drama en el que la historia de amor es compleja pero arrolladora por lo profundo de sus raices. Dando vida a Lee Yeok, el actor de ‘A Virtuous Business‘ nos deja un buen puñado de escenas con las que suspirar, otras con las que reír y unas pocas con las que indignarnos, pues la tridimensionalidad del personaje es tal que lo amamos y comprendemos hasta que no lo hacemos, siendo nuestra relación como espectadoras con el tan tumultuosa como la trama en si. Encuentros, desencuentros y mucha trama palaciega es lo que nos ofrece un guion que aunque a veces peca de reiterativo en el uso de algunos recursos, sabe gestionar gran parte del drama introduciendo buenos personajes secundarios que sirven de alivio a la pesadumbrez y dificil vida del palacio y los juegos de poder.
Lee Dong-Gun como el rey que es
Como hemos podido leer, el elenco principal viene más que bien servido con las dos estrellas principales, pero no se puede dejar pasar la oportunidad de encumbrar al verdadero portento interpretativo de la serie, Lee Dong-Gun. El actor al que has visto en ‘The Gentlemen of Wolgyesu Tailor Shop‘ y la más reciente ‘Celebrity‘ sorprende en todas sus escenas dando vida a un rey atormentado por las presiones de su puesto, una tortuosa relación con su padre y hermano mientras que padece algún tipo de trastorno que le hace tener visiones y cambios de humor drásticos. Todo esto permite al actor exponer un rango de emociones que nos deja perplejas cuando consigue pasar del más puro estado de tranquilidad a la brutalidad de un déspota al que no le tiembla el pulso asesinando súbditos.
Se añade al complejo personaje un triángulo amoroso que complica aún más las relaciones dentro del palacio. La intensidad de las miradas que se cruzan los protagonistas y la tensión que puede cortarse cuando comparten estancia hacen que temas lo peor incluso cuando las aguas parecen estar calmadas. No hay un momento de verdadera paz o amabilidad cuando los personajes son ya adultos. A veces sentimos un breve resquicio, pero la sensación pronto se desvanece cuando la realidad de sus posiciones sociales y obligaciones asoman mínimamente.
A nivel técnico la serie nos deja con una banda sonora bella, calmada y para el recuerdo. La edición de sonido no se queda atrás y acompaña sobremanera a una acción bien rodada que nos deja con cientos de escenas de pelea y sangre que nada tiene que envidiar a ninguna producción de acción. Los encuadres de cámara saben captar nuestra atención, ofreciendo dinamismo y versatilidad, lo que acompañado de una fotografía nítida y unos paisajes radiantes, supone una conjunción de elementos visuales atractivo, llenos de detalle y color que nos transportan a una época pasada sin dificultad.
Esta es la historia de la reina consorte que, durante siete días en septiembre de 1506, reinó para más tarde pasar a ser conocida como la Reina destituida Shin en una histórica trágica de amor y tejemanejes palaciegos en los que terminó siendo la cabeza de turco de una corte que no dudó en poner sobre sus hombros toda la culpa y peso de unas acciones que nuncá realizó. Si quieres más K-dramas históricos con mucha historia real tras de sí te invitamos a ver ‘The red sleeve‘ o la película ‘The throne‘.
Tráiler de ‘Queen for seven days’
¿nos encanta?
Overall
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Fotografía
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Interpretaciones
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Banda Sonora
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Edición y montaje
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Guion
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Originalidad