Eduardo, un afable técnico de emergencias sanitarias que conduce una ambulancia en el turno de noche, acude a una llamada. Un hombre llamado Mario, perteneciente a los bajos fondos de la ciudad, se encuentra muy grave en su casa. Al llegar, Mario está en las últimas, pero antes de morir dejará a Eduardo en una situación en la que, con cada segundo que pasa, resulta más difícil que él mismo termine la noche con vida.
Ha vuelto Hugo Ruiz con ‘Dante’, y, con ello, ha vuelto ese estilo tan particular que ya parece, incluso, un universo propio. La premisa de esta película es, a priori, bastante sencilla: un hombre se encuentra en el lugar equivocado en el momento equivocado. Lo que debería ser una noche más en la vida de Eduardo, marcada por la rutina, termina convirtiéndose en una experiencia que se mueve a caballo entre lo pesadillesco y lo sorprendente.
Quizás este planteamiento recuerde a otras propuestas cinematográficas que compartan poco o mucho con ‘Dante’, pero aquí hay que contar con un elemento que marca una diferencia: Hugo Ruiz en la dirección. Hugo es, y que me disculpe si lee esto, un descarado absoluto. En ‘Una noche con Adela’ ya nos colocó un magnífico plano secuencia que, junto a la interpretación inmensa de Laura Galán, hizo las delicias de gran parte del público que la visionó. En esta ocasión, regresa a ese ambiente nocturno que nos encandiló y, si bien deja atrás el plano secuencia, mantiene muchas similitudes que poco a poco van formando ese sello personal que ya se le reconoce con, únicamente, estos dos largometrajes a sus espaldas.
Pero si bien es cierto que aquel primer largometraje versaba, entre otras cuestiones, de la venganza, en este segundo vemos otros aspectos que profundizan más en la condición humana. El instinto de supervivencia, el límite hasta el que el individuo está dispuesto a llegar para conseguir aquello que desea o, simplemente, para librarse de una situación que lo ha llevado al extremo y en la que no quería ni pensaba encontrarse. Esa reflexión está muy presente en ‘Dante’, una película que, mientras nos arrastra de una situación a otra, va planteando preguntas al espectador sobre su propio comportamiento y sus límites morales. Y lo interesante es que muchas de esas preguntas encuentran respuesta en las decisiones que toman sus protagonistas.

Uno de los aspectos más interesantes de ‘Dante’ es una vibrante puesta en escena, muy marcada por una narrativa que centra la violencia como un hilo conductor del que es difícil desprenderse conforme avanza el metraje. Esto hace que el thriller que tenemos delante sea tenso hasta la demasía, manteniendo al espectador con la mandíbula apretada en todo momento. Este desborde de sensaciones facilita la inmersión en la película, consiguiendo que, como público, la veamos desde un prisma en el que la forma de empatizar con Eduardo surja de manera casi inmediata.
A este Eduardo le da vida Chino Darín, quien demuestra una cantidad de registros en la interpretación muy amplios para dar vida a este personaje que está para salvar vidas, pero que termina encontrándose en un remolino de situaciones en las que se encuentra (o al menos debe) como un pulpo en un garaje: algo desubicado. No era sencillo, tanto por forma como por actividad física y dureza de la interpretación, pero el trabajo resulta más que positivo.
Le acompaña en el reparto Ester Expósito, quien creo que ejecuta esta vez uno de los personajes más curiosos que le he visto interpretar nunca. Ese rollo barriobajero que tiene su personaje la hace divertida, intensa y, a la vez, con un aura peligrosa que la envuelve y que la acompaña durante toda la película. Y es que hace un trabajo estupendo desde el inicio, demostrando buena química (ya sea positiva o negativa) con el personaje de Chino y con el de Vicente Romero. Este Vicente nos tiene acostumbrados a personajes bastante locos, alejado de ciertos arquetipos, y que parecen estar algo perturbados. Esta es una muestra más de ello y, si Chino y Ester están bastante, bastante bien, el trabajo de Vicente se puede robar todos los focos, porque está magnífico desde el inicio de la película. Por lo que, y como gran trío protagonista de la película: Chino Darín representa el desconcierto, el trabajo para empatizar y la supervivencia; Ester Expósito aporta descaro, sentimentalismo en cierto aspecto, intensidad y peligro; y Vicente Romero introduce la imprevisibilidad y el mayor posible miedo que puedas encontrar debido, precisamente, a esto.
Enrique Arce y Asier Etxeandia tienen una cantidad algo menor de minutos en pantalla, pero bien destacables son los instantes que nos regalan en unos personajes más típicos, pero que igualmente generan el mal rollo que se desea generar.


Como si de un particular descenso a los infiernos se tratase, y siguiendo esa referencia a ‘La divina comedia’, de Dante Alighieri, el título de la película está perfectamente puesto debido a la multitud de capas que observamos, de la degradación moral y violencia que encontramos a lo largo de su metraje. Y es que, el guion que ha creado el propio Hugo Ruiz, nos lleva a ver una película que es difícil de digerir en cuanto a lo que nos está contando, pero muy sencilla de disfrutar por su buena realización. Utiliza un lenguaje soez, agresivo y deliberadamente burdo, para dejarnos bien claro el submundo en el que nos sumerge y en el cual coloca a los personajes de los que, aunque no cuenta mucho de sus pasados, poca falta hace. Pero esto hace que muchos de los diálogos que encontramos entre los protagonistas sean intensos y estupendamente estructurados, ofreciendo siempre algún comentario que aporta a la narrativa de la película y que no da vueltas en ideas alejadas que no sumen.
En definitiva: ‘Dante’ demuestra, una vez más, que Hugo Ruiz tiene un universo cinematográfico en su cabeza muy propio y que lo sabe manejar perfectamente para, una vez más, entregarnos un largometraje que es bien reconocible, que nos acerca a unas situaciones intensas que los personajes manejan de la mejor manera que pueden, y entregándonos de nuevo una película con mucha fuerza, un estilo propio y una capacidad para sorprender que se convierte en una magnífica forma de golpear al espectador. A seguir haciendo películas, Hugo, que muchas y muchos lo agradecemos.
Tráiler de ‘Dante’.
¿Nos encanta?
Overall
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Originalidad
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Fotografía
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Edición y montaje
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Banda Sonora
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Guion
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Interpretaciones











