‘Madam C.J. Walker: Una mujer hecha a sí misma’, una oda al esfuerzo y el empoderamiento

Muchas de nosotras nunca habíamos escuchado antes el nombre de ‘Madam C.J. Walker’. Ha tenido que llegar Octavia Spencer de la mano de Netflix para presentarnos a una figura que es sin duda un claro ejemplo de superación, tenacidad y empoderamiento.

La pregunta que se formula sola es ¿Por qué no sabíamos de ella? La historia la escriben aquellos que ganan, y las mujeres, sobre todo las de color, de todo el mundo, aún se encuentran batallando por salir en los libros de historia.

El punto positivo es que cada vez más hay más obras, sean escritas o audiovisuales, que nos permiten poner cara y nombre a grandes visionarias, Madam C.J. Walker vivió a principios del siglo XX, no tuvo que ser un paseo precisamente vivir en Estados Unidos en plena segregación, pero sin lugar a dudas es un paseo digno de contar y de ver.

Octavia Spencer hace grande cualquier personaje que toque. Es un don que pocas actrices tienen pero que en ella sale natural. Su rango interpretativo es tan amplio que da igual que sea una película de terror, una comedia o un biopic, como es el caso, que siempre sale alagada de ello, y no es para menos.

‘Madam C.J. Walker: una mujer hecha a sí misma’ es una historia de superación, crecimiento y autosuficiencia como hacía tiempo que no veíamos. Si bien es cierto que Netflix se toma algunas licencias en esos 4 episodios que conforman la miniserie, en líneas generales es una serie en la que los minutos vuelan y que quieres seguir viendo.

No es quizá todo lo abrupta que debería ser. La protagonista pasa de ser una lavandera que gana una miseria a la reluciente primera mujer negra millonaria de los Estados Unidos. Hay un salto grande de un lado a otro, y sospechamos que a lo largo de ese recorrido las penurias, la humillación, sangre y lágrimas fueron casi del mismo tamaño.

En esto falla la serie, no se muestra esa parte compleja, difícil y dolorosa quizá cómo debería para que así valorásemos aún más la tarea titánica que se llevó a cabo por esta mujer. La trama nos presenta desprecio hacia su persona por ser un ser de clase ‘inferior’, incluso entre quienes se suponen están a su mismo nivel.

Su marido y el resto de hombres la tratan cómo a una mujer (de siglos pasados). Esperan de ella que cocine, limpie y se arregle, para así ser la esclava perfecta, incluso en su propio hogar. Claro, es 1915 y no se espera otra cosa de ella. Eso es lo que más nos gusta de esta serie, que le da en los morros a cada uno de ellos, les pone las maletas en la puerta y no mira atrás.

Nunca es fácil y siempre tiene repercusiones seguir nuestros sueños, y aquí se demuestra que con mucha tenacidad, trabajo incansable y unas gotitas de suerte (esa que te has hecho tu misma a base de esfuerzo) pagan sus frutos.

La discriminación racial y sexual es el eje de la serie. Todo empieza con una idea básica, dar a las mujeres de color la oportunidad de poder sentirse empoderadas a través del cuidado de su cabello. El pelo siempre ha sido una de las formas primigenias de cuidado de la estética personal de los pueblos, y aquí se pone de relieve, en el centro de la atención gracias a monólogos y diálogos que giran en torno a esa importancia del cabello en la comunidad femenina afroamericana.

No sé trata solo de tener la oportunidad de brillar, de avanzar, se trata también de creer que nos lo merecemos. Esa autoestima mucho tiene que ver con sentirnos bien con nosotros mismos y en ello cumple un amplio papel el vernos bien. El autocuidado es clave en los discursos de empoderamiento del siglo XXI, otra de las cosas que hicieron a Madam C.J. Walker una adelantada a su tiempo.

La creación de un imperio que le permitió codearse y ponerse al nivel de nombres como Ford o Rockefeller. Un imperio creado a base de jabón y productos para el pelo que pronto llegaron a todos los rincones de Norteamérica, con un precio asequible, una empresa que además dio empleo a miles de mujeres, dando así una oportunidad a cada una de ellas de no solo sobrevivir en un mundo adverso, sino de vivir más dignamente en él.

Banda Sonora

Pero si hay algo de lo que verdaderamente vas a disfrutar es de una de las mejores bandas sonoras en el plano de las series en mucho tiempo. No solo las canciones aciertan de pleno en cada momento de la serie, sino que son odas al ritmo y a la lucha de todo aquello que importa.

Tráiler

¿Pasa el corte?
Overall
3.9
  • Originalidad
  • Guion
  • Montaje y edición
  • Interpretaciones
  • Banda Sonora

Puntos fuertes

  • Querrás saber más sobre su historia
  • Banda sonora para poner en bucle
  • Octavia Spencer

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