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‘Call it love’, ver pasar la vida lentamente (Disney+, 2023)

Hacía tiempo que no veía pasar la vida de una forma tan bellamente triste en un k-drama. ‘Call It Love’ se desliza por los días de sus protagonistas con una calma que desarma. No hay prisa. No hay urgencia narrativa. Hay minutos que pesan, pasos que se repiten y silencios que dicen más de lo que muchos diálogos serían capaces de articular. Es una serie que no busca entretenerte a base de estímulos, sino acompañarte mientras todo duele un poco.

Hay algo en ‘Call It Love’ que inevitablemente recuerda a ‘My Ahjussi’. No en la trama, sino en la letanía vital de sus personajes. Personas que sobreviven cada día intentando cambiar el curso de unas vidas que parecen ya escritas. Buscan una cura para el alma, o al menos una tirita que permita aguantar unas horas más. Y mientras ellos caminan, nosotras observamos. Disfrutamos —sí, disfrute— de cada esquina torcida, de cada paso de peatones esperado, de ese tiempo muerto que en otras series sería eliminado sin piedad. Aquí, el tiempo importa.

La fotografía es uno de los grandes pilares de la serie. Te deja encandilada por su detallismo, por cómo convierte la ciudad en un personaje más. Hay asfalto, hay edificios impersonales, hay interiores fríos… y, aun así, todo resulta extrañamente íntimo. ‘Call It Love’ encuentra belleza en lo cotidiano. En una luz que entra de lado, en una sombra proyectada sobre el suelo, en una figura detenida esperando. La cámara no invade, observa. Y en ese mirar hay respeto por los sentimientos y pensamientos de los protagonistas.

Los personajes de esta historia son frágiles, pero no dulces. Su vulnerabilidad está recubierta de gestos hoscos, de palabras cortantes, de miradas que hieren antes de ser heridas. Es su forma de supervivencia. Cargan con presunciones y prejuicios. Los propios y los ajenos. Juzgan antes de conocer, se protegen antes de confiar. Porque confiar, en su mundo, siempre ha tenido un precio elevado. Y sin embargo, hay algo profundamente humano en ver cómo intentan seguir adelante incluso cuando la mochila pesa tanto que a veces se hace insoportable cargar con ella.

Uno de los mayores regalos de ‘Call It Love’ es ese momento en el que los personajes empiezan a leerse como libros abiertos. Cuando alguien, por fin, se da cuenta de que al otro lado hay una persona que quiere ser vista y también ver quien eres. De verdad. No lo que aparentas, no lo que finges, no lo que vives por inercia.

El trabajo interpretativo del elenco del drama se sostiene desde la contención y el silencio, algo que no todos los dramas saben —ni se atreven— a pedirle a sus actores. Lee Sung-kyung construye a su personaje desde la fragilidad, pero sin victimismo. Todo en ella parece estar a punto de romperse, y aun así se mantiene en pie gracias a pequeños gestos, miradas bajas y una forma de habitar el dolor que resulta profundamente honesta. No necesita grandes discursos: su cuerpo y su forma de moverse por el espacio ya cuentan la historia.

Por su parte, Kim Young-kwang ofrece una de las interpretaciones más maduras de su carrera. Su personaje vive encapsulado en una tristeza funcional, esa que te permite seguir trabajando, respirando y avanzando, pero sin ilusión alguna. Kim Young-kwang entiende perfectamente ese estado emocional y lo traduce en silencios largos, respuestas mínimas y una mirada que parece siempre llegar tarde a la vida. Juntos, el elenco principal logra una química basada no en la efusividad, sino en el reconocimiento mutuo: dos personas que se ven porque saben exactamente lo que duele no ser visto.

La serie también habla de la familia. De madres que sostienen más de lo que pueden, de padres que abandonan y rehacen su vida en otro lugar, de responsabilidades que no nos corresponden… y que aun así asumimos. Ese peso invisible atraviesa cada decisión, cada renuncia, cada gesto de los protagonistas. Nadie sale indemne de su historia familiar, es, sencillamente que algunos simplemente aprenden a cargarla mejor que otros.

La banda sonora de ‘Call It Love’ es una auténtica caricia melancólica. Aparece siempre en el momento justo, como si supiera cuándo una escena necesita ser acompañada y cuándo debe quedarse en silencio. Cada tema musical parece caminar al mismo ritmo que los personajes, subrayando la tristeza sin dramatizarla, envolviendo la soledad sin ahogarla. Hay algo profundamente bello en cómo la música refuerza esa sensación de tiempo suspendido, de vida que avanza despacio y duele bajito. Las melodías se quedan flotando incluso cuando la escena termina, alargando la emoción unos segundos más dentro de ti. Es una banda sonora que no busca protagonismo, pero que acaba siendo imprescindible, porque convierte cada mirada y cada silencio en algo todavía más íntimo y memorable.

Te vas a enamorar de ellos, sí. Pero sobre todo te vas a enamorar del precioso trabajo de dirección. De cómo cuida cada rayo de sol, cada sombra proyectada en el asfalto, cada mirada penetrante que entra como un puñal, sin artificios. ‘Call It Love’ no es una serie para devorar. Es una serie para quedarse, para ver sin mirar el reloj. Para aceptar que, a veces, lo único que podemos hacer es seguir caminando, esperar en el paso de peatones y confiar en que alguien, en algún momento, nos mire y nos vea. Y con eso, quizá, baste.

¿nos encanta?
Overall
3.7
  • Fotografía
  • Interpretaciones
  • Banda Sonora
  • Edición y montaje
  • Guion
  • Originalidad
User Review
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Puntos fuertes

  • Una dirección y fotografía exquisitas, que convierten lo cotidiano en algo profundamente emotivo.

  • Personajes frágiles y humanos, marcados por la soledad y el peso familiar.

  • Un ritmo pausado y honesto, que permite sentir el paso del tiempo y las emociones sin prisas.

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