Si llevas en Dramaland un tiempo probablemente creas que lo has visto todo, pero puedo asegurarte que no has visto nada tan raro como lo que presenta ‘S-line’. Este drama tendría miles de cosas que ofrecer si no fuese por el hecho de que se llena tanto de sí mismo que se pierde en una maraña de quiero y no puedo que lo arrastra hasta el final de la lista de series de este 2025.
Una joven con la capacidad de ver misteriosas conexiones rojas entre amantes descubre que su don secreto ya no es único cuando aparecen en el mercado negro unas gafas especiales que otorgan poderes similares.
Si has leído esta breve sinopsis quizá tu curiosidad se haya despertado. No caigas en la misma trampa que nosotras. La historia pronto torna burda, falta de sentido y sin fondo alguno. ¿Los personajes? A penas se desarrollan. No se permite a ninguno de ellos avanzar o mostrar de dónde vienen. Se deja su dolor o sus motivaciones como algo superfluo que se supone no afecta al desarrollo de la trama, pero si tenemos en cuenta que la historia busca hablar de las conexiones interpersonales, poniendo el sexo como eje sobre el que pivota todo, nos quedamos pronto huérfanos al no conocerlos si siquiera un poco.
Si ‘S-line’ se hubiese mojado probablemente estaríamos hablando de una de las series del año. La miríada de posibilidades que se abren ante las espectadoras cuando se trata un tema tan tabú y complejo como las relaciones sexuales, habría dado mucho juego. Se podría haber hablado de cómo nos comportamos en sociedad, del cinismo que en el que nadamos, de la violencia sexual y los abusos, así como de la otra cara de la moneda, de la libertad de estar con quien quieras estar sin ser señalada.
Pero en ningún momento la serie sabe centrarse en ninguno de estos aspectos, pronto se encuentra lanzando personajes a la mezcla, añadiendo situaciones de enorme violencia sin darles la importancia que tienen, mientras añade toques surrealistas y fantásticos con cero explicación hacia el cierre de la serie. Bien está que compremos personas con habilidades especiales viendo cuantas relaciones sexuales han tenido las personas con las que se cruzan, pero otra bien distinta es que sin previo aviso aparezcan gafas que consigan el mismo resultado y aquí nadie pestañee.
No todo vale, no importa que la fotografía sea bonita y profesional o que la banda sonora y la edición de sonido esté premiada en Cannes si luego el conjunto no tiene ni pies ni cabeza. ‘S-line’ es una de esas series lamentas haber visto porque para cuando llegas al episodio final sientes que te han tomado el pelo o peor aún que no has entendido lo que querían decirte. Pero desde aquí te decimos que hay tanto agujero en su estructura que ni diseccionándola podrías hacerlo.
Un elenco no lo salva todo
Un buen elenco no lo salva todo, y a la vista queda en esta serie. Por mucho que llenes la pantalla con actorazos, poco o nada pueden hacer salvo correr como pollos sin cabeza de escena en escena. Lee Soo-Hyuk hace en ‘S-line’ las veces de detective guaperas, bastante promiscuo, que se encuentra con una joven que parece tener una habilidad extraordinaria. Y en eso queda el papel para uno de los mejores actores de su edad en la industria. No esperes encontrarte al Lee Soo-Hyuk de ‘Queen Woo‘ porque ni se le ve ni se le espera.
Kyu-Jin (Lee Da-Hee) es una profesora de instituto a la que no le cogemos el ritmo ni con un tambor. El guion solo se preocupa en darle toda la ambigüedad que puede a sus acciones, haciendo que las espectadoras tengamos que rellenar el 80% del personaje. La actriz de ‘Island‘ es perfecta para interpretar a una mujer misteriosa y carismática, pero aquí nos quedamos queriendo zarandearla porque no entendemos nada de lo que hace.
Finalmente, tenemos a Shin Hyun-Heup, interpretado por Arin. La artista da vida a una de las estudiantes del centro donde trabaja Kyu-Jin, que a su vez es vecina del detective. Sobre ella recae, desde nacimiento, la habilidad de ver las líneas rojas que interconectan personas. Un personaje que se trabaja en los primeros episodios de forma interesante, dándole un tratamiento aislado y paranoico, algo que no se mantiene durante mucho tiempo. En líneas generales las interpretaciones son buenas, aunque, al no tener sentido dentro de la narrativa, pierden impacto.
‘S-line’ podría haber sido el tema de conversación en 2025, pero queda como mero comentario de pasada. Habría estado bien atreverse con ella, mojarse con unos pocos episodios más, trabajando las aristas de los personajes y tirándonos a la cabeza todos los temas sociales que araña.
Tráiler de ‘S-line’
¿nos encanta?
Overall
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Fotografía
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Interpretaciones
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Banda Sonora
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Edición y montaje
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Guion
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Originalidad
User Review
( votes)Puntos fuertes
- Una buena premisa
- Grandes actores

