Helena Lanza es una actriz madrileña conocida por su participación en la serie ‘El pueblo’ donde ha dado vida a Balbina. En televisión también hemos podido verla en series como ‘Las Abogadas’, ‘Poquita fe’ o ‘El Cid’. En cine ha participado en las películas ‘Los secundarios’ (dir. Mario Schoendorff), ‘Menina Casilda’ (dir. Eric du Bellay) o ‘Por el camino de en medio’ (dir. Arsenio Mayo). Es creadora y profesora de teatro con una consolidada trayectoria sobre los escenarios. Ha actuado en obras como ‘La dama duende’, ‘La cantante calva’ o ‘Daniela Ástor y la caja negra’, además de en producciones del Centro Dramático Nacional como ‘La ola’, ‘Héroes en diciembre’, ‘Natasha´s dream’ y ‘El cuaderno de Pitágoras’.
Estudió en la Real Escuela Superior de Arte Dramático (RESAD), en la Escola Superior de Teatro e Cinema IPL de Portugal y en el Laboratorio de Teatro William Layton. También ha trabajado en diversos proyectos teatrales educativos con Ventrículo Veloz (en las obras ‘Por la boca’, sobre la anorexia y la bulimia, y ‘Papel’, sobre el acoso escolar) y con LaJoven (en la obra ‘Playoff’, sobre el machismo en la vida de siete futbolistas). Además, ha participado en Teatro Foro en proyectos sobre el acoso escolar y sobre violencia de género con Creo Común y con la obra ‘Si me quisieras’ de Almealera.
«Me gustaría experimentar como actriz sensaciones nuevas, con las dificultades que pueda tener un rodaje en un entorno que tienes menos controlado»
En 2020 recibió el premio a la Mejor Interpretación Femenina por su papel en el cortometraje ‘Julieteta’ (Mi debilidad producciones) en el festival Internacional Cine Culpable y en el festival Huétor Vega. En 2025 ganó el premio Off Alcine al mejor cortometraje del prestigioso Festival de Cine de Alcalá de Henares por ‘Instinto paternal’ que protagoniza y co produce y que previamente había estado en la Sección Oficial de Cortometrajes del Festival de Málaga en 2024.
‘Si me quisieras’ es una obra de teatro foro sobre la violencia de género que comenzasteis en 2023 y que recientemente habéis representado. ¿Qué puedes contarnos sobre este proyecto?
Hemos estado dos semanas actuando en los institutos de los pueblos de Ávila y creo que es un proyecto muy necesario para los alumnos y las alumnas. Me encantaría que, además de en los pueblos de Ávila, pudiéramos hacerlo en más pueblos y ciudades de España, porque se enseña o se comparte con el alumnado educación emocional.
El proyecto consiste en que durante 25-30 minutos Elena Larios, Román Méndez de Hevia y yo representamos una obra de teatro donde exponemos una situación de violencia de género de una pareja de adolescentes y reflejamos también cómo son las familias de cada adolescente. Cuando la obra acaba, Laura Santos, la creadora del proyecto, pregunta a los alumnos qué les ha parecido la obra y vamos construyendo un diálogo donde lo más interesante es que haya diversidad de opiniones, donde se llegue a conclusiones sobre lo que acaban de ver, porque al final esta obra es un ensayo para la vida. Durante este debate, el foro, hay un momento en el que algunos de los alumnos suben al escenario e interpretan a los personajes con la intención de cambiar la situación.
Es un formato que gusta mucho, todo el profesorado está encantado e incluso ha habido algún instituto donde han venido agentes de la policía que están viendo situaciones de violencia de género diariamente.
Este tipo de proyectos ayudan a situar una problemática muy complicada. Ha sido una experiencia muy buena y, lo dicho, me encantaría que este proyecto se pudiera hacer mucho más.

(Fotografía dossier ‘Si me quisieras’)
¿Qué te aporta el teatro foro como actriz?
Como actriz es interesante actuar ante un público adolescente y este proyecto en concreto me parece como… más íntimo con ellos porque no hay ninguna infraestructura escenográfica, actuamos en los salones de actos de los institutos. Es como ir a hacer una actividad educativa y te cuelas en su clase. También me resulta interesante porque adquiero más conocimientos sobre la educación en los institutos hoy en día. Además, todas aquellas historias de carácter social, en este caso de carácter feminista, me interesan mucho, creo en el feminismo para tener una sociedad igualitaria y más justa.
¿Hay algo que tengas que preparar distinto para realizar este tipo de teatro?
Hemos representado ‘Si me quisieras’ con grupos de tercero y de cuarto de la E.S.O. y yo interpreto a una adolescente de 14 o 15 años. Me parece muy interesante indagar en los universos en los que ellos y ellas se mueven actualmente. Hago un trabajo de buscar quiénes son los influencers y los youtubers del momento e introducirlo en partes del texto para no quedarme desfasada y llevarlos al aula los 15-14 años que yo viví.
Aunque realmente no encuentro muchas diferencias con mi época, exceptuando que ahora hay una adicción que antes no existía, la adicción a los teléfonos móviles, y ello está integrado en el texto de la obra, en los personajes.
‘La dama duende’ es una obra de teatro en la que estás en la actualidad. ¿Qué balance haces de los casi dos años que llevas en ella?
Es una obra muy divertida. Me gusta mucho la versión que ha hecho Fernando Sansegundo del clásico de Calderón de la Barca. Está inspirada en los años 50 en España y es un homenaje a los actores de la radio de esa época. En las críticas que nos han llegado se destaca que es un acierto la mezcla entre la versión años 50 radio en España y la interpretación de Calderón de la Barca en sí.
El vestuario de Gabriela Salaberri me parece de una belleza tremenda, la escenografía de Ricardo Sánchez Cuerda y la dirección de Borja Rodríguez también. Bueno, en fin, todo el equipo. Ha sido una gira muy gozosa y un gusto haber hecho esta obra, de la cual nos despedimos el 7 de marzo en el Real Coliseo Carlos III de San Lorenzo del Escorial.
Otro de los proyectos con los que estás actualmente es ‘Enigma Shakespeare’. ¿Qué puedes contarnos de esta obra y donde podremos verla?
‘Enigma Shakespeare’ es una obra muy divertida de Teatro de Poniente, compañía de teatro de Castilla y León con sede en Salamanca. La obra tiene un tono muy gamberro que me recuerda a montajes de Las Niñas de Cádiz, Yllana… Es un texto de Antonio Velasco donde sumergimos al público en el universo de Shakespeare con guiños contemporáneos, danza y canto. Somos tres personajes en escena que para resolver un enigma se pasean por las obras: ‘Romeo y Julieta’, ‘Tito Andrónico’, ‘Otelo’ y ‘Hamlet’. Usamos máscaras, muchísima comedia, yo me canto y bailo un trap haciendo un homenaje a ‘La Zowi’ (mientras hago una Lady Macbeth muy particular) e introducimos política, (al llevar clásicos de Shakespeare a lo contemporáneo, los paralelismos políticos con la situación actual salen de inmediato). Seguimos de gira desde 2024 y de momento las fechas en las que me podréis ver actuar son el 12 de marzo en Torrelavega (doblete) y el 18 de abril en Medina de Rioseco.
Con ‘Daniela Ástor y la caja negra’, adaptación por Mónica Miranda del libro de Marta Sanz, inaugurasteis la temporada 23/24 de El Corral de las Comedias en Alcalá de Henares. ¿Qué supone para ti, como alcalaína, actuar en tu localidad?
Es un teatro al que estoy muy ligada. He actuado varias veces en El Corral de las Comedias y la última vez, en septiembre de 2023 con ‘Daniel Astor y la Caja Negra’, pero también hace tiempo fui acomodadora durante cinco años en ese teatro. Para mí es muy emocionante actuar allí, pues me reencuentro con mi origen y con esa Helena universitaria que por los fines de semana trabajaba de auxiliar de sala en ese teatro y eso le permitió ver muchísimas obras de teatro. Es un teatro que suelo disfrutar mucho porque tiene muy buena acústica. Es precioso, es muy acogedor.
En cuanto a Alcalá de Henares, la última vez que he pisado las tablas ha sido en el Teatro Salón Cervantes, en el estreno de ‘La Dama Duende’ en Clásicos en Alcalá, en julio de 2024. Más recientemente he estado en el Festival de Alcine, en noviembre de 2025, donde recibimos el premio a Mejor Cortometraje Off Alcine por ‘Instinto Paternal’.
En audiovisual, el primer largometraje en el que participaste fue Los secundarios (2016) de Mario Schoendorff, ¿con qué te quedas de aquel inicio?
Guardo un muy buen recuerdo del rodaje y del personaje en sí. Aprendí muchísimo. No era la primera vez que me enfrentaba a una cámara, aunque había hecho muy poquito en audiovisual: un capítulo ‘Centro Médico’ y una recreación histórica con Iker Jiménez. ‘Los Secundarios’ es una película de muy bajo presupuesto, que se hizo con muchísimo amor y muchísima generosidad por parte de todos los profesionales que formaron ese equipo. Es una historia muy bonita, con mucho humor y nostalgia, en la que tuve la suerte de hacer un personaje protagonista. Puede verse en Filmin. La verdad que tengo muchísimas ganas de hacer cine y en concreto, largometrajes.
Uno de tus personajes más reconocidos es el de Balbina, en la serie ‘El pueblo’, un personaje que fue adquiriendo mayor relevancia según avanzaban las temporadas. ¿Cómo fue esta evolución?
‘El Pueblo’ fue un reto y un regalo para mí. En la primera temporada participé en un episodio, y todo resultó muy bien. En la segunda, a mi personaje lo siguieron desarrollando y apareció en tres capítulos. En la tercera y cuarta fue uno de los protagonistas, formando parte de la trama de todos los protagonistas.
Fue un placer enorme que dieran tantísimo desarrollo a mi personaje. Le construyeron una familia con tres hermanos, con dos padres y un tío que interpretaba el gran Jesús Castejón. Balbina es un personaje que me encanta. Hoy en día, me siguen parando mucho por la calle en Madrid, pero sobre todo cuando salgo fuera. Los días que estuve en Ávila con ‘Si me quisieras’, el alumnado, los profesores, camareros… me reconocían. Es una serie que ha visto millones de personas, hemos sido número 1 en audiencia en Amazon Prime durante meses, seguimos estando los fines de semana en Factoría de Ficción… Es una pena enorme que la serie haya acabado después del éxito de sus cuatro temporadas.
(Helena Lanza como Balbina en la serie ‘El pueblo’)
(Fotografía de Manuel Fiestas)
¿Cómo fue aquel momento en que te comunicaron que tu personaje iba a tener mayor protagonismo?
Cuando recibí la llamada de que, bueno ya que de la primera a la segunda temporada que te vuelvan a llamar, aunque solo sea para aparecer en tres capítulos, fue muy emocionante; pero esa llamada, de tercera y cuarta y ser una de las protagonistas, fue un sueño. Algo maravilloso. Esta profesión es muy bonita, pero muy dura. Una intenta no hacerse grandes elucubraciones… pues el desarrollo de un personaje no depende solo de la interpretación actoral, sino de muchos más factores. Cuando me lo comunicaron, fue una gran noticia.
¿Qué recuerdos tienes del rodaje de las dos últimas temporadas de ‘El pueblo’?
Fue una convivencia intensa. El set de rodaje está en el pueblo que se ve en la serie, que se llama Valdelavilla, aunque en la serie es Peñafría. Al ser lo mismo el set de rodaje que el espacio de descanso, todo adquiere mayor intensidad. Es como cuando viajas con la compañía de teatro, que tiene algo muy bonito: que convives más con los compañeros y compañeras.
Has participado en diferentes series de televisión con papeles capitulares. Vamos a quedarnos con las dos últimas, ‘Poquita fe’ y ‘La Abogadas’. ¿Qué puedes contarnos de tu intervención en ambas producciones?
En ‘Poquita Fe’ hice un personaje capitular. Grabé dos sesiones y aparezco en el capítulo cuatro. Es una serie que adoro y que ha funcionado muy bien. El tono de comedia que se hace es muy natural. El universo de Pepón Montero y Juan Maidagán es muy concreto, hay que saber entrar ahí. Toda la trama en la que participé fue muy divertida y ojalá hubiera tenido un personaje con más desarrollo.
En ‘Las Abogadas’ también tengo un personaje capitular, pero con algo más de desarrollo que el de ‘Poquita Fe’. Aparezco en el capítulo dos, donde compartí prácticamente todas las escenas con Irene Escolar y Ferri Ballester. Luego en la secuencia del juicio, con Fernando Albizu y Arantxa Aranguren. Fue una trama LGTBI, básicamente un caso de homofobia, donde yo no puedo estar con mi pareja, con la mujer con la que tengo relaciones, interpretada por Ferri Ballester. El caso lo lleva Irene Escolar que da vida a Manuela Carmena.
Además de tu trabajo como actriz, has coproducido el cortometraje ‘Instinto paternal’, ¿cómo ha sido esta experiencia y qué puedes contarnos de él?
Muy buena. Es un cortometraje hecho con pocos medios y que hemos producido Nacho Martínez, director y guionista, y yo. Además, soy la actriz protagonista junto a Pedro Ángel Roca y Alberto Novillo.
Estuvimos seleccionados en la sección oficial del Festival de Málaga del año pasado, lo cual nos hizo muy felices. Fue una experiencia buenísima ser seleccionados porque además de presentar el cortometraje, dimos entrevistas y compartimos momentos con otros compañeros de profesión.
‘Instinto paternal’ es una sátira, una comedia negra que denuncia el abuso del cuerpo de la mujer. La trama trata sobre la existencia de una agencia que ofrece una experiencia de paternidad para las parejas que la contratan. El servicio consiste en que durante un tiempo un actor o actriz interprete para ellos al bebé que quieren tener.
La última buena noticia que nos dio en noviembre ‘Instinto paternal’ fue recibir el Premio Off Alcine al mejor cortometraje.
En audiovisual, ¿un lugar donde te gustaría rodar una escena sería?
Me gustaría rodar en muchos. Me gustaría rodar en países… que no tengan nada que ver con el mío… Pues yo qué sé… Por ejemplo, grabar en Mauritania, en Tailandia… Lugares distintos a España, que la tengo bastante dominada con las giras de teatro. Me gustaría experimentar como actriz sensaciones y experiencias nuevas, diferentes, en las que no me haya desenvuelto, con las dificultades que pueda tener un rodaje cuando grabas en un entorno que no tienes tan controlado. Me apetece vivir muchas experiencias nuevas como persona y, en este caso, como actriz.
¿Un lugar de Alcalá de Henares que recomendarías visitar?
Te voy a plantear un paseo. Pasear por la Plaza Cervantes, por la Calle Mayor, el Palacio Arzobispal, lo que es el casco histórico. Ver las facultades de la Universidad de Alcalá y, por supuesto, visitar el Corral de Comedias.
De tu etapa estudiando en Lisboa guardas un gran recuerdo. ¿Qué te cautivó de la capital portuguesa?
Cuando estuve entre 2011-12 era una Lisboa muy auténtica, que conservaba más esa decadencia. Me cautivó mucho la nostalgia, la poética, la belleza y la decadencia de las casas.
Vivir la saudade como ellos la viven, que es la nostalgia, pero un poco a la enésima potencia. Me gustó muchísimo el teatro que se hacía allí, el riesgo, la performance. En la escuela donde estudié apostaban mucho por el actor creador. Promovían que llevaras a cabo proyectos, que hicieses manifiestos, expresiones artísticas, donde tú pusieras sobre la escena los temas que te inquietaban e hicieras algo artístico sobre ellos. Durante ese año tuve tres profesores diferentes de interpretación: uno en performance, otro en técnica y otro en el montaje final que hice para el Teatro Nacional Dona María II.
El idioma me encantó, aprendí a hablar portugués.
Para finalizar, ¿qué hace reír a Helena Lanza?
Soy una persona que me río mucho y me hace reír muchísimo el humor absurdo. Beckett, Javier Poncela, Mihura, Arrabal, en teatro y en el caso de referencias más audiovisuales: ‘Muchachada Nui’, ‘Poquita Fe’, series de los hermanos Caballero, Marc Giró y su Late Xou (los monólogos iniciales son brillantes), Henar Álvarez (su ‘Al cielo con ella’ y su contenido en Instagram), Buenafuente, Berto, Asaari Bibang o ‘Carne Cruda’ (El programa de radio, 9n concreto, la sección que tiene mi querida Antía Lousada). También todas aquellas personas con sentido del humor y con nulo sentido del ridículo, pues me hacen reír y conectar con mi esencia.
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